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Poniendo en valor la investigación participativa y la labor en el campo

Poniendo en valor la investigación participativa y la labor en el campo

Un año más, desde COCEDER y la Fundación EDES, dentro de la línea general de investigación “Lucha contra el Cambio Climático”, apoyadas por el Ministerio de Transición Ecológica continuaremos trabajando de manera cooperativa y colaborativa con personas y organizaciones de diversos ámbitos del sector. Tratando de hacer partícipes al mayor número posible de personas, sumando aportaciones, compartiendo experiencias y conclusiones.

Dadas las interesantes y prácticas conclusiones extraídas en estos años (tras múltiples ensayos, jornadas, análisis,…), a partir de marzo del 2021 y bajo el título “Investigación sobre técnicas respetuosas con el medio ambiente hacia la elaboración de un calendario agrícola actualizado y adaptado a los efectos del cambio climático, optimizando las superficies de cultivo en el Noroccidente de Asturias” nos pondremos en marcha, de nuevo con la colaboración de Finca El Cabillón, donde se llevarán a cabo el grueso de los ensayos de campo y su seguimiento, puesto que son principalmente la tierra y las personas que trabajan en ella las que pueden aportar de primera mano resultados, conocimientos, necesidades, observaciones,…

Las Fases I, II y III (2018-2020) de la «Investigación sobre técnicas y rentabilidad de especies y variedades apropiadas para las condiciones de cultivo ecológico en el Noroccidente de Asturias», proporcionan interesantes conclusiones, dejando patentes, entre otras cuestiones:

– Que la producción ecológica de hortalizas en Asturias es una actividad rentable (en el balance final de todos los cultivos estudiados – 14 – se obtienen rentabilidades positivas).

– La importancia de abordar más investigación para extraer todo el potencial de la herramienta informática desarrollada durante las mencionadas fases del proyecto, ampliando su aplicabilidad y la información técnico-económica de la producción ecológica (de vital importancia para planificar y gestionar de manera eficaz una explotación hortícola).

– La realidad actual de los proyectos agroecológicos en Asturias, conformados mayoritariamente por 1-2 personas que se reparten toda la carga (productiva y comercial), avalan la necesidad de contar con información técnica contrastada mediante investigaciones y ensayos de campo como apoyo a la planificación y gestión, a fin de rentabilizar/consolidar y agilizar su actividad.

– El actual desequilibrio existente entre la oferta y la demanda de producción ecológica local y la existente tendencia ascendente de dicha demanda, que permite confirmar el potencial de crecimiento del sector productivo ecológico.

– De los datos facilitados por el COPAE a fecha de enero de 2021, se recoge que solamente el 14.7% (6.43 ha) de la superficie hortícola certificada en ecológico en Asturias (43.73 ha), se trata de superficie bajo cubierta.

Así, las principales necesidades detectadas a cubrir serían:

– La falta de datos e información técnico-económica adaptada a la realidad de los proyectos agroecológicos asturianos y a las condiciones edafoclimáticas de los mismos.

– Calendario agrícola tradicional no adaptado a los efectos del cambio climático ni a la actual demanda de producto ecológico.

– Desconocimiento/ausencia de datos sobre las características de la procedencia e intereses de consumo ecológico y los efectos e impacto ambiental según su procedencia y modelo de producción/comercialización.

– Ausencia de investigación y ensayos en campo que sean accesibles y útiles como medios de apoyo técnico y referencia para los/as agricultores/as en ecológico, que les permitan incrementar la rentabilidad partiendo de las condiciones y medios que conlleva la evidente realidad (escasas inversiones, no disponibilidad de superficie bajo cubierta).

Como principales objetivos, que harán de guía durante toda la investigación, podemos citar:

– Concluir la información técnico-económica de los cultivos iniciados en la Fase III, a fin de disponer de información veraz y contrastada sobre los costes de cultivo en invernadero y al aire libre, en ecológico.

– Investigar, testar y realizar seguimiento en campo empleando diversas técnicas, especies y variedades, durante distintas épocas/estaciones, que permitan una mayor optimización de superficies.

– Diseñar y contrastar en campo un calendario anual de rotación eficiente y sostenible acorde a la demanda de cada estación (que permita incrementar y desestacionalizar la rentabilidad de los proyectos productivos agroecológicos a la vez que reducir el elevado porcentaje de entradas procedentes de otras comunidades y países).

– Continuar acercando y facilitando la implementación de la herramienta de planificación y gestión diseñada, en un mayor número de proyectos productivos, que permita perfeccionarla para extraer un mayor potencial a la vez que redunda en una mayor coordinación de producciones entre agricultores/as.

– Disponer de información contrastada  que contribuya a la visibilización de los beneficios de las prácticas agroambientales de un modelo productivo sostenible, promoviendo oportunidades de emprendimiento rural y el abastecimiento con productos de cercanía.

 

Esta semana en Finca El Cabillón puedes encontrar:

Esta semana en Finca El Cabillón puedes encontrar:

21Copae Registro nº 130/F

VERDURAS FRUTA
Lechuga 0.90 €/ud (Finca El Cabillón)

Remolacha 2.30 €/kg (Finca El Cabillón)

Manzana 1ª 1.90 €/kg (Finca El Cabillón)

Manzana 2ª 1.00 €/kg (Finca El Cabillón)

Repollo 1.60 €/kg (Finca El Cabillón)

Lombarda morada 1.60 €/kg (Finca El Cabillón)

Arándano congelado 5.00 €/kg (Finca El Cabillón)

 

Acelga 1.20 €/manojo (Finca El Cabillón)

Tatsoi 2.00 €/manojo (Finca El Cabillón)

Col kale 2.00 €/manojo (Finca El Cabillón)

 

 

Espinaca 2.20 €/manojo (Finca El Cabillón)

Coliflor 1.80 €/kg (Finca El Cabillón)

Coles bruselas 4.00 €/kg (Finca El Cabillón)

Calabaza 2.00 €/kg (Finca El Cabillón)
Puerro 1.30 €/manojo (Finca El Cabillón)  

 

 

Brécol 2.50 €/kg (Finca El Cabillón)

Berza 1.00 €/manojo (Finca El Cabillón)

 

Cebolla 2.00 €/kg

Zanahoria 2.20 €/kg

 Verdina 13.00 €/kg (Finca El Cabillón)
Tomate congelado 1.20 €/kg (Finca El Cabillón)

 

También tenemos a tu disposición gran variedad de productos envasado y a granel en nuestra tienda del Cabillón: harinas, legumbres, pastas, panela, bebidas, especias, conservas, productos de aseo y limpieza, etc.

Puedes consultarlos en nuestro folleto

Finca El Cabillón premiará el consumo local con el “Reconocimiento Compromiso Verde”

Finca El Cabillón premiará el consumo local con el “Reconocimiento Compromiso Verde”

 

Finca El Cabillón premiará el consumo local con el “Reconocimiento Compromiso Verde”

Finca El Cabillón entregará este año su Reconocimiento Compromiso Verde a “todas esas familias de la comarca que cada semana acuden fielmente a nuestra tienda, consumiendo nuestras frutas y verduras ecológicas de producción local”.

Se trata de un modelo de comercialización por el que Finca El Cabillón viene apostando desde su inicio en 2006, basado en la venta directa al consumidor/a final, estrechando la relación entre los/as
agricultores/as y nuestros/as clientes/as.

Hasta la fecha el “Reconocimiento Compromiso Verde” se ha entregado a los grupos de consumo Econavia, Consumo Gusto de Otur y Asociación Cambalache de Oviedo, el Colegio de Primaria Jesús Álvarez Valdés de La Caridad, El restaurante Mesón El Puerto de Tapia de Casariego, Manduca tienda de productos ecológicos de Avilés, a Elia y Vicente y la Finca Ecoadellao, agricultores ecológicos de la comarca, a Nordestada de Tapia de Casariego y a los mercados semanales de Navia y Tapia.

Esta edición, y garantizando el cumplimiento de las medidas sanitarias en vigor, se llevará a cabo un acto simbólico para su reconocimiento a través de la entrega de un detalle con mensaje de agradecimiento, que se entregará a las personas que pasen por la tienda los días 14, 16 y 18 de diciembre durante su horario de apertura habitual (12:00-14:30 h y 15:30-18:00 h).

Finca El Cabillón S.L.U. es un Centro Especial de Empleo promovido por Fundación Edes en El Cabillón (Tapia de Casariego), como motor de cambio en la inclusión de las personas con discapacidad intelectual y necesidades de apoyo. Como proyecto social procura oportunidades de empleo estable en producción hortofrutícola ecológica, venta, jardinería. Como proyecto de desarrollo rural apuesta por la producción ecológica y la fijación de población en la comarca.

Técnicas y rentabilidad de especies y variedades apropiadas para las condiciones de cultivo ecológico en Asturias

Técnicas y rentabilidad de especies y variedades apropiadas para las condiciones de cultivo ecológico en Asturias

Tecnología-Agroalimentaria.pdf (coceder.org)

La Fundación EDES, como miembros de
COCEDER (Confederación de Centros de Desarrollo Rural), ha desarrollado diversos proyectos de investigación medioambiental a través del Ministerio de Transición Ecológica (anteriormente Agricultura, Alimentación y Medioambiente), con el objetivo de contribuir a la divulgación de la agroecología como fuente de salud colectiva, generadora de un desarrollo rural sostenible a través de la fijación de población y creación de oportunidades de empleo en el medio rural.
Dichos proyectos han desvelado dos de las principales necesidades a cubrir en el ámbito del desarrollo rural: 1) la ausencia de información sobre costes reales de producción en las condiciones locales, de cara a la toma de decisiones relativas a la mejora de las técnicas de cultivo y la elección de especies y variedades económicamente rentables para los/as productores/as en ecológico y 2) la necesidad de disponer de herramientas para el registro y cálculo de dichos costes, que permitan el análisis y aumento de rentabilidad y faciliten la gestión y planificación de sus proyectos productivos.


En este contexto, con la colaboración del SERIDA y la Universidad de Oviedo, en el 2018 se inició la “Investigación sobre
técnicas y rentabilidad de especies y variedades apropiadas para las condiciones de cultivo ecológico en el Noroccidente de Asturias”, que culminará en
esta anualidad 2020 y durante la cual se han realizado toma de datos, análisis de viabilidad, extracción de conclusiones, diseño, implementación y ensayo de pautas y mejoras técnicas como punto de partida
para poner a disposición de los actuales y potenciales productores en ecológico, una serie de herramientas y datos de referencia que faciliten la toma de decisiones,
planificación y gestión de producciones, permitiendo un aumento de la rentabilidad y viabilidad de su actividad.
Hasta el momento se calcularon y analizaron los costes de los cultivos de tomate, espinaca, lechuga y cebolleta, en invernadero, y de crucíferas (repollo, brócoli, coliflor),
puerro y cebolla, cultivados al aire libre. Con el objetivo de poner a disposición del sector productivo las herramientas diseñadas, así como toda la información sistematizada y analizada, el 18 de febrero se
celebraba en las instalaciones del SERIDA (Villaviciosa) una jornada a tal fin, y en la que junto con Guillermo García González de Lena (SERIDA) y el aforo completo de productoras (en ecológico y en conversión) y
emprendedoras en el sector, presentábamos los avances obtenidos hasta el momento, compartiendo y debatiendo los resultados y conclusiones extraídos y mostrando las
pautas para el manejo de las herramientas de apoyo a la planificación, gestión y cálculo de costes y viabilidad diseñadas durante dicha investigación.
Desde el principio tuvimos clara la importancia de que fueran proyectos de investigación participativa, de todos/as y para todos/as, a fin de que pueda llegar a todas las personas
interesadas en consultarlo y utilizarlo, invitando a la participación activa en la toma y registro de datos, propuestas de mejora, etc, con el objetivo de que puedan resultar
útiles para facilitar su actividad.

Más voces, más unidas

Más voces, más unidas

Soberanía Alimentaria, Biodiversidad y Culturas – Más voces, más unidas (soberaniaalimentaria.info)

El 17 de abril, Día Internacional de las Luchas Campesinas, hacíamos un hueco para intentar
plasmar, aunque sin saber muy bien por dónde empezar ni cómo ordenar, todo lo vivido,
pensado, leído, debatido, …desde que la llegada de la pandemia irrumpía en nuestras vidas
alterando de golpe cualquier plan previamente diseñado. Algo, el adaptarse constantemente a
imprevistos, reorganizando, observando, que forma parte de nuestro día a día en la tierra y a
lo que estamos acostumbradas las agricultoras, siempre mirando al cielo, tocando la tierra,
descubriendo nuevos insectos, …lo que nos hace aprender a ser flexibles, pacientes,
resilientes.
De todo ello, hacía ya más de un mes. Un mes que mirando atrás dejaba la sensación de un día
muy largo, pues los ratos en los que paraba el cuerpo, continuaba la cabeza, más en un día
como ese, muy señalado cada año en nuestras agendas.
Día de homenaje y reivindicación que desde el sector productivo agroecológico, diversos
colectivos del ámbito social, agrupaciones ecologistas, de consumo responsable,…
organizábamos con ilusión para ponerlo en valor y reforzarlo. Escribiendo manifiestos,
diseñando actividades de sensibilización, abriendo nuestras fincas (siempre abiertas),
celebrando encuentros,…
Este año la Naturaleza volvía a recordárnoslo, con más fuerza si cabe, y vuelve a ser una parte
de su población humana la que continúa de espaldas a la evidencia, por eso toca gritar más
alto y más unidas.
Para seguir recordando la necesidad de un nuevo modelo agroalimentario, agroecológico,
local, respetuoso con las personas y el planeta, la necesidad de una transición ecológica y
social justa. Resaltar el papel fundamental del campesinado y las zonas rurales para la
alimentación de la población, especialmente visible en este escenario de pandemia y
desglobalización, del que debemos tomar nota y aprender a favor del diseño de sistemas
agroalimentarios saludables y sostenibles (agroecológicos y locales) garantizando el Derecho a
la Salud y a la Soberanía Alimentaria. Más aun viviendo en un mundo en el que los
monocultivos ocupan aproximadamente el 80% de los 1500 millones de hectáreas existentes y
sobre los que se aplican alrededor de 2300 millones de kg de pesticidas anuales para el control
de plagas (Miguel a. Altieri y Clara I. Nicholls).
Datos que asustan y que, frente a crisis como la actual, ponen aún más el foco en la
Agroecología como fuente de alimentos sanos (tan importantes para el incremento de la
inmunidad y consecuente prevención de enfermedades), refuerzo de tejidos locales de
producción y distribución, de cohesión social, de empleos dignos y saludables para las
personas y el medio ambiente.


En marzo, desde que se comenzó a complicar la situación, ya entre las propias personas
productoras empezábamos a tejer redes de apoyo. Compartiendo dificultades,
preocupaciones, necesidades, intercambiando información, complementando producciones,
interesándonos por dar salida a posibles excedentes, repartiendo ánimos… ¡la unión hace la
fuerza!!
Para nosotras suponía un duro golpe el cierre de coles y restaurantes pero, sobre todo y para
todas, más lo era la cancelación de los mercados de calle. Paradógicamente lo primero en
suspenderse. Lo leíamos en los bandos de todos los Ayuntamientos sin entender muy bien la
razón. El Gobierno, como no podía ser de otra manera, declaraba como servicio esencial el
abastecimiento de alimentos, permitía la apertura de comercios minoristas de alimentación y
los desplazamientos a dichos establecimientos, obviamente con una serie de medidas
higiénico-sanitarias de contención frente a contagios. Medidas más fácilmente adaptables
precisamente en dichos mercados no sedentarios (ubicados mayoritariamente en espacios
abiertos, donde se realiza una comercialización directa productor-consumidor, sin
intermediarios, sin apenas desplazamientos, de alimentos frescos, de temporada, libres de
productos químicos, con mayor nivel nutricional por lo tanto,…)
Con el objetivo de que no se penalice el abastecimiento de proximidad (por otro lado, el que
tiene más sentido de ser en nuestro modelo de producción), durante este tiempo cada
proyecto hemos ido adaptando nuestras líneas de venta, gestionando envíos a domicilio,
facilitando la recepción de encargos con antelación para recogida en finca,.. tratando de
minimizar tiempos de exposición y dificultades de desplazamiento. Los Grupos de Consumo,
siempre fieles y pilar fundamental de este modelo agroalimentario sostenible y saludable,
también han ido paralelamente reorganizándose para mantener el acceso a sus alimentos,
procedentes de las huertas de su comarca.


En algún momento se nos volvió todo bastante cuesta arriba. A fin de velar por la salud de las
personas, potenciar las medidas de confinamiento y el cumplimiento de las normas higiénicosanitarias
(distancias de seguridad, nº de personas trabajando de forma simultánea, tiempos
de exposición,…) hubo que reducir personal y horas de jornada laboral en campo, en un
momento muy delicado de la campaña en el que lógicamente el trabajo en la tierra (laboreos,
siembras, plantaciones,…) debía continuar, pues lo contrario supondría la falta de cultivos de
verano y con ello echar al traste la viabilidad del proyecto. Reducciones que también
repercutían en la planificación, teniendo que reorganizar y priorizar tareas, dejando nuevos
proyectos e iniciativas a un lado.
En nuestro caso particular, además, las nuevas normas conllevaban dificultades extra de
logística en cuanto a los desplazamientos al trabajo, al tratarse de personas con necesidades
de apoyo. Limitaciones logísticas que también empezaban a afectarnos en lo referente al
transporte y entrega de envíos, así como subidas de precios en diversos aprovisionamientos.
Aparte de la preocupación generalizada por la situación, que en algún momento hacía flaquear
los ánimos, había que seguir cuidando que las personas que sacan el trabajo adelante cada día
en la Finca El Cabillón puedan seguir haciéndolo y que el sector ecológico y de producción de
alimentos siga adelante, por el bien de todas.
Fuimos habituándonos a la situación y rescatando la motivación e ilusión, pues las
consumidoras seguían respondiendo, apoyándonos y también esforzándose e ingeniándoselas
para ello. Al mismo tiempo que vemos cómo el trabajo va dando sus frutos, la primavera
continúa su curso (ya toca podar tomates, los calabacines van enseñándonos su flor, la hierba
acelera su crecimiento,…), las agujetas y algún nuevo músculo dolorido pasa a formar parte del
día a día como algo que entre todas las productoras compartimos ya entre risas.
Algo no tan compartido son las subidas ya comentadas (en ocasiones excesivas) en varios de
los productos de la cesta básica que traemos para poner a disposición de las personas
consumidoras para complementar sus cesta básica junto con nuestras frutas y verduras de
temporada en nuestra tienda. Subidas que venimos viendo incrementarse semana a semana y
cuya única respuesta a nuestra sorpresa se queda en “la repentina y descontrolada demanda”.
Algo que, por otra parte, pero sin subir los precios, también venimos comentando entre las
compañeras asturianas… y es que se estaba trayendo y consumiendo demasiado producto de
fuera !!!
Por ello, hay que repetir de nuevo: qué importante reforzar los sistemas agroalimentarios
agroecológicos y territorializados! Priorizando los productos locales y ecológicos en la compra
pública de alimentos para comedores colectivos (colegios, residencias, hospitales,…), mirando
la procedencia de lo que introducimos en nuestro carro de la compra, escogiendo salud para
nosotras, para las personas que los producen, para el medio ambiente y para el sistema
económico local.
Modelo agroecológico en el que la oferta y la demanda y los precios de los alimentos resulten
del acuerdo entre productores/as y consumidores/as y sean justos para ambos. Algo en lo que
desde la Fundación EDES y COCEDER venimos trabajando estos últimos años, mediante
proyectos de investigación participativa para el estudio de costes de producción de diversos
cultivos, con modelos agroecológicos de producción y comercialización.
Al hilo de esto, esta semana leíamos unas declaraciones de E. Macron, presidente de Francia,
en las que destacaba en primer lugar a la agricultura y la alimentación como uno de los bienes
y servicios que tienen que estar fuera de las leyes del mercado, reconociendo a la agricultura
como un servicio esencial que, por tanto, precisa un tratamiento especial. Aquí lo dejamos
esperando que no quede en el olvido, porque es una pena que haya tenido que darse una
situación de pandemia para que cayeran en la cuenta, pero ahora quedó dicho!!!
Dentro de todo, es cierto que nos pilla en la época de menor producción de las huertas
asturianas, cuando los cultivos de otoño-invierno se van acabando para dar paso a la
preparación de terrenos, siembras y plantaciones de la gran diversidad de cultivos de verano
(mejor no imaginarse cómo hubiera sido la situación en pleno mes de julio).
Pero en cualquier época del año y situación en Asturias, en ecológico, todavía somos pocas
personas y tierras produciendo, lo que sumado al gran potencial del campo asturiano, que esta
situación deja más que patente, …por qué no hacer de ello una oportunidad, una vía de
emprendimiento rural, estrechando la conexión campo-ciudad??